La crisis y los percebes benz


Vayan por delante dos cosas. La primera; creo que las personas son libres de hacer lo que les venga en gana con el dinero ganado honradamente con su esfuerzo. La segunda; creo que la vida vale la pena cuando uno disfruta del fruto de su trabajo y se permite un lujo de vez en cuando. La vida no debe ser una penitencia para nadie.

Dicho esto, voy a reflexionar sobre las consecuencias de algo muy criticado en esta sociedad: vivir de puertas afuera, de apariencias. Relacionaré esta actitud con el mundo de los negocios y, en particular, con la crisis que estamos atravesando. Me pongo a ello.

Pollos contra cerdos. ¡¡Qué gran negocio!!


Se presenta un tipo delante del director de su banco para pedirle financiación para un negocio que tiene en mente. ¿En qué consiste?, le pregunta el director. "Es un juego de ordenador que consiste en lanzar pollos contra cerdos; va a funcionar muy bien. Aquí le traigo el plan de negocio", dice el joven. Y de repente se hace un silencio sepulcral mientras el director aprieta los dientes para no dejar escapar una carcajada.

Esto que les cuento es una recreación que me he inventado a modo de introducción, pero el juego mencionado sí existe y es el más descargado de la historia. Se llama Angry Birds, para quien tenga curiosidad.

Resulta que, no hace mucho tiempo, un amigo me preguntaba mi opinión sobre un negocio que tenía en mente. Recordando lo sucedido con el promotor del juego y el director del banco... ¿cómo voy a tener la osadía de decirle a alguien que tal o cual proyecto es una tontería? En Angry Birds sólo creía su promotor y el resto del planeta reía a carcajada suelta. Hoy el que ríe es el chaval y el resto del planeta (empezando por el director de la entidad) miran boquiabiertos y admirados ante un negocio que nadie imaginó que funcionaría.

La matriz de la confianza


Partiendo de una frase muy manida que dice que la confianza es la clave para remontar situaciones complejas (como esta crisis), voy a presentaros una matriz para testar en qué nivel de confianza o autoconfianza estamos. Las variables son bien sencillas: confianza en nosotros mismos frente a confianza en los organismos públicos, aquellos que -al igual que nosotros- también tienen capacidad para tomar medidas que nos ayuden a salir de ésta. Del cruce de las variables nos resultan los cuatro cuadrantes siguientes:


Las crisis provocan...





La introducción al artículo de hoy podéis verla en las diapositivas que se adjuntan, que quedarán permanentemente visibles en el lateral de este blog. Mi objetivo ahora es dar respuesta a las preguntas finales que a continuación os transcribo:

  • ¿Por qué, ante las situaciones complicadas, reaccionamos usando nuestros instintos más primarios? (instinto de supervivencia = atacar, huir, quedarse paralizados)
  • ¿Hasta qué punto estamos educando a las personas para que aprendan a adaptarse a las circunstancias en lugar de reaccionar contra ellas?
  • Al sobreproteger a nuestros hijos, ¿no estaremos inhibiendo su capacidad para dar respuesta a sus problemas futuros?
Si tuviéramos conocimiento científico al respecto, el saber acumulado sería la herramienta principal para hacer frente a momentos tan críticos como el actual; pero dado que lo excepcional de la situación no nos permite encontrar ejemplos similares en el pasado que sirvan de base para orientar nuestra acción, ¡¡debemos improvisar respuestas!! En consecuencia, podemos afirmar que ante coyunturas tan complejas, lo más importante para resolverlas eficazmente es la ACTITUD que tomemos como individuos, que tendrá su traducción a nivel agregado moviendo a la sociedad en un sentido y otro según el grado de acierto que tengamos.

Salario emocional


Al hilo de un interesante debate que existe en linkedin sobre cómo debe ser la gestión de las personas en el presente y de cara al futuro, os planteo la reflexión de hoy.

El error más grave que se puede cometer en la empresa actual es calificar a las personas como "recursos humanos" y, encima, creérselo y tratarlas como tales. Equivale a poner a los seres humanos al nivel de las máquinas (recursos materiales) o del dinero (recursos económicos), y olvidarse que, a diferencia del resto de recursos de la empresa, las personas poseen un corazón y sienten unas emociones. ¡¡Y un cerebro!! (que sirve para pensar; lo aclaro para aquellos que no cayeron en la cuenta de esta particularidad que sólo tienen este tipo de "recursos")

Cómo la tecnología puede cambiar el management


¿Somos conscientes de cómo la tecnología cambia nuestras vidas? Y más: ¿somos conscientes de lo rápido que lo hace? "Vertiginosamente rápido", me atrevo a decir. Les voy a poner un ejemplo personal:

quien les escribe estos textos, tal día como el de hoy de hace dos años y a estas mismas horas, estaría en el pasillo de un centro de salud cualquiera esperando a que los doctores acabaran su consulta para tener sus "cinco minutos de gloria": tratar de convencerles que tal o cual medicamento eran la mejor opción terapéutica para tal o cual enfermedad. Hablando más claro: quien les escribe era uno de los miles de visitadores médicos que había por España en mayo de 2010. Uno de los muchos vendedores de pastillas (con todos mis respetos hacia mis ex-colegas de profesión).

Dos razones para explicar los negocios del presente


Que los negocios son muy diferentes que hace 15 ó 20 años, nadie lo duda. En lo que ya no existe tanta unanimidad es a la hora de decir qué fue lo que cambió para que ahora tengamos la percepción de que todo es distinto. ¿Qué cambió, insisto? Daré mi punto de vista sobre esta cuestión.

Aún a riesgo de pecar de simplista, diré que cambió drásticamente una de las  áreas funcionales de los negocios: la distribución. Lo llamamos "globalización", y significa que a día de hoy eliminamos muchas de las barreras a la movilidad que antes existían (aduanas, aranceles, normativas...), resultando que el flujo de capitales, productos y personas se volvió más internacional, más global. Dos son los elementos que contribuyeron de modo decidido a este cambio: los transportes y las telecomunicaciones.

Social media y empresas autistas


Dado que todo el mundo habla maravillas de las redes sociales y parece que nadie encuentra puntos negativos, hoy voy a hacer el papel de "malo" y hablar de una de las cuestiones que, si no se toma conciencia de ella y no se corrige a tiempo, puede acabar suponiendo dar un paso hacia el abismo por el que se despeñan muchas organizaciones. Me refiero al "aislamiento social" de la empresa.

Desde el punto de vista del negocio, las redes sociales debemos entenderlas como un nuevo instrumento de marketing que nos permite comunicarnos con los clientes. Tiene sus singularidades que conviene conocer y, por ello, requiere el aprendizaje del mejor modo de uso para no caer en el ocio (véase: la actitud de las empresas frente a las redes sociales). Lo que quiero remarcar de este párrafo es lo siguiente: "...son un instrumento más".

¡¡malditas oportunidades!!


Hoy tengo el día crítico y me apetece cuestionarme una de esas frases hechas que escuchamos con tanta frecuencia: "las crisis son oportunidades". Como mensaje de ánimo y aliento me parece interesante, pero tratando de ponerme en la piel de personas que lo están pasando francamente mal y que se preguntan "¿en dónde coño está la oportunidad?", daré una visión de la frasecita desde el punto de vista de estas personas.

Mario Alonso: la salud y la empresa


A mí me gusta usar el término "agricultores del pensamiento" para definir a aquellas personas que cuando hablan, arrojan semillas hacia las mentes de la audiencia gracias a las cuales, con el tiempo, afloran ideas y acciones nuevas que hacen evolucionar a la persona y a la sociedad. Recientemente tuve la oportunidad de intercambiar reflexiones con uno de estos "agricultores", el doctor y conferenciante Mario Alonso Puig; fue a raíz de la presentación de la plataforma WOBI en España, en donde él es uno de los ponentes estelares.

Las conferencias del Dr. Mario Alonso tienen una peculiaridad: habla del día a día de la empresa buscando las razones biológicas que explican el comportamiento de las personas que trabajan en ella, cuestión sumamente importante para entender muchas de las cosas que suceden en su interior y de las decisiones que se toman. Al hilo de la breve conversación que mantuvimos, hoy haré una reflexión sobre el sinsentido en el que hemos convertido los negocios del presente. El Dr. Alonso vino a decir que el gran problema de los negocios actuales es que se basan en números y objetivos económicos, puros y duros, y olvidan a las personas que deben implicarse en su consecución. No tienen en cuenta conceptos menos tangibles y cuantificables que el dinero, pero que están presentes en toda empresa: la salud y el bienestar de las personas, y la ética personal.

No reconstruiremos usando escombros


Les pediré que se imaginen cómo podría ser una ciudad construida hace cien años, esto es, con los materiales, las herramientas y las técnicas existentes por aquel entonces. Parece de sentido común pensar que, aunque seguramente no fuera una ciudad plenamente confortable a día de hoy y con toda probabilidad estaría obsoleta en algunas cuestiones, sus habitantes podrían vivir en ella aceptablemente bien y sin mayor problema. Lo que quiero decirles es que, a pesar de la obsolescencia que el paso del tiempo provoca en las construcciones, eso no genera que las cosas se vengan abajo o queden inservibles. Para que esto sucediera, tendría que acontecer algún dramático suceso que pusiera a prueba los cimientos de los edificios, como podría ser un terremoto de una magnitud hasta ahora nunca vista.


Cómo nombrar un mando intermedio



Llevamos más de medio siglo dándole vueltas al asunto del liderazgo y todavía sigue existiendo una enorme confusión sobre el rol exacto que debe cumplir. Por ejemplo, se cree que los jefes deben ser los líderes de los equipos, cuando nada tiene que ver la autoridad formal con el liderazgo moral. Más bien todo lo contrario: la experiencia nos demuestra tozudamente que ambas cosas casi nunca van de la mano.

La autoridad es algo otorgado por terceras personas, que tan pronto te la dan como te la quitan. El liderazgo, por contra, es algo ganado por la propia persona en base a unos valores y unos comportamientos que generan admiración (y seguimiento) por los demás, que sólo la propia persona puede perder si quiebra los principios sobre los que sustentó su rol.


Las cañas las pago yo



Mi mensaje de hoy es únicamente para informaros que estoy comenzando a darle "vida" a mi página en Facebook, que además que presentar los artículos de este blog, recoge noticias interesantes sobre mundo empresarial, algo de humor y alguna sorpresa más. Os invito a agregaros: las consumiciones van por cuenta de la casa.


La actitud de las empresas frente a las redes sociales


En mis cursos sobre estrategia corporativa en redes sociales, comienzo diferenciando a las empresas en tres grupos: las que ni están ni saben de qué va eso, las que sí están pero todavía no se enteraron, y las que sí están y sí saben estar. Les explicaré en detalle como es la actitud de los integrantes de cada uno de esos grupos, confiando que esta reflexión les sirva para responder a la importante pregunta que les planteo al final. Vamos a ello.

Lo que aprendí de las redes sociales



Ahí va un corto artículo con algunas reflexiones de mi corto bagaje por estos lares llamados redes sociales. Son poco más de dos años, pero creo que es tiempo suficiente como para sacar las primeras conclusiones.

1) Aprendí que el mundo está lleno de gente solidaria y altruista, capaz de compartir conocimiento y buscar sinergias win-win.


Implicación igual a democratización


No se concibe un futuro exitoso para una organización sin la implicación de todas las personas que en ella trabajan; es aquello tan manido de... "todos deben remar en la misma dirección", algo que yo comparto plenamente. Lo contrario es caótico: si unos tiran para un lado, otros para otro, y algunos no tiran para ningún sitio, ¿a dónde llegaremos?

Siendo lo anteriormente expresado de sentido común, ahora toca lo complicado: ponerlo en práctica. Y es aquí en donde radica un enorme problema para muchas empresas: no saben de qué manera lograr que todas las personas se impliquen en el proyecto y "remen en la misma dirección". Sin pretender simplificar una cuestión tan compleja, me atrevo a decir que uno de los secretos está en "democratizar" la empresa, esto es, hacer que todas las personas sean partícipes de las decisiones que se tomen.


¿Sirven de algo las métricas en las redes sociales?


Los buenos gerentes saben de la importancia de llevar un control de todo lo que sucede en sus empresas, muy útil para tomar medidas a tiempo cuando se detectan desviaciones sobre el camino previsto. Por otro lado, el tema de la Social Media es de las cosas que, quizá, más alerta mantiene a los directivos en estos momentos. Saben que la sociedad camina hacia un nuevo modo de comunicación global y se preguntan cuándo será el momento preciso para tomar partida en esta nueva "aventura". Y aquí viene la vinculación entre ambas cosas: para tomar la decisión de entrar o no, quieren localizar las métricas perfectas que les ayuden a controlar lo que sucede.

Pero aquí se produce una gran confusión que desconcierta a los gerentes: las redes sociales tienen métricas que sirven para controlar el impacto, pero no los resultados económicos. A través de las estadísticas que nos ofrecen portales del tipo Facebook, Linkedin, twitter o de otras herramientas creadas ex-profeso para este fin (google analytics, por ejemplo), lo que podemos hacer es medir cómo está siendo seguido cierto comentario publicado en la social media. No cabe duda que el sentido común nos invita a establecer una relación causa-efecto directamente proporcional: a mayor impacto y repercusión alcanzado, mejores resultados económicos deberíamos esperar.

¿Qué es un banco en España?


Conozco el caso de una persona que decidió emprender su propia aventura empresarial para salir de la situación de desempleo en la que estaba. Desde el punto de vista de la sociedad son muy de agradecer este tipo de iniciativas; recordemos que los parados que se convierten en autónomos son personas que salen de la clase "pasiva" (receptores de ayudas del Estado) y se convierten en generadores de riqueza y actividad para el país, algo de lo que estamos muy necesitados.

En sus inicios, este emprendedor necesita financiación para poder adquirir los bienes productivos con los que desarrollar su nueva actividad, y es aquí en donde empiezan los problemas. Acude a su entidad bancaria "de toda la vida" y le ofrecen el préstamo que necesita al 9,5% de interés. Escuchando esto, me surgió la siguiente pregunta: ¿qué es un banco en España?