¿Mentalidad de grupo o individual?


La cuestión que les planteo es la siguiente: imaginemos un grupo de personas que deciden ejecutar una tarea y forman un equipo con el claro propósito de llegar a una meta determinada. Les pregunto: ¿debe primar la mentalidad grupal o la individual? A bote pronto me atrevo a intuir que el 100% de las personas que estáis en este punto del artículo opináis que lo principal es la mentalidad grupal, es decir, pensar en el equipo y tomar decisiones basándose en el buen fin de todos. Yo voy a introducir un matiz para inducirles a reflexionar: también tiene que tener cabida una cierta mentalidad individual, tal y como a continuación voy a explicar.

Tener éxito no es tan complicado como parece.


Si lo pensamos sosegadamente, ¿a quién no le gustan las cosas bien hechas? Pregúntenselo ustedes mismos o a personas de su alrededor, a ver si encuentran alguna que diga: "no, a mí me valen las cosas de cualquier manera"

Pues si partimos de esa simple premisa, la interiorizamos y la fijamos en la mente como una filosofía de vida, ya tenemos la fórmula para tener éxito en los negocios. Así de simple. Y esto es así porque a nuestro alrededor hay muchísima gente "común" (demasiada, diría yo) que ofrece las cosas de cualquier manera, tal y como le sale,  sin caer en la cuenta que los receptores de las acciones juzgan y valoran todos los "intangibles" que rodean al producto, es decir, la calidad percibida del trabajo. Por tanto, a poco que hagamos por diferenciarnos de la "normalidad de las cosas", estaremos dando pasos sólidos hacia el éxito.

¿Eres inconformista?: ¡¡emprende!!


Después de muchos años trabajando por cuenta ajena y unos menos emprendiendo por mi cuenta, creo que ya tengo una perspectiva de tiempo suficiente como para sacar alguna conclusión. Y sobre esto último, les tengo dos noticias que dar; una buena y otra mala. Empezaré por la mala:

Gestores incompetentes y morosidad (II)



Ayer les hablaba de lo penoso que me resulta observar como muchas empresas están abocadas al cierre, no por culpa de una mala gestión, sino por decisiones demasiado "alegres" de unos gestores públicos que ahora, para colmo, se echan las manos a la cabeza y se lamentan por como van las cosas. Les decía que hay muchas empresas que tienen serios problemas de viabilidad por culpa de sus altos índices de morosidad, siendo la Administración Pública (en todos sus estamentos) quien no paga las facturas. Seguiré con mi disertación.

Gestores incompetentes y morosidad


Las empresas suelen ir al cierre por dos problemas: escasez de ventas y/o dificultad en los cobros. La escasez de ventas se explica mayoritariamente por errores estratégicos o de gestión, esto es, no haber sabido "leer" el futuro y anticiparse a los mercados proveyendo los productos-servicios que estos demandarían, o no haber sabido trazar un plan de ventas acertado y haberse dejado "comer" por los competidores, más ávidos en la captación y fidelización de clientes. Frente a estos problemas se requiere un replanteamiento interno basado en dar respuesta a estas cuestiones:

Estrategas de quita y pon


En empresas de cierto tamaño, especialmente multinacionales, es muy frecuente una recurrente rotación de los puestos ejecutivos que acarrea consecuencias no siempre deseables para la compañía. Veamos los pros y los contras de esta medida:


Error mortal


Hoy les narraré un caso real para que vean cómo un error en el enfoque de un negocio puede llevarle a la "muerte" en menos de un año. Se trata del caso de un emprendedor que, en un momento dado, decidió poner una pequeña tienda de ropa con la que ganarse la vida. En el proceso de maduración de su idea descubrió que una buena parte de los costes que tenía que asumir venían del alquiler del local en el que iba a ubicar su comercio, por lo que, tratando de no "lastrar" sus beneficios, optó por elegir un bajo comercial en un pueblo periférico, a pocos kilómetros de una gran ciudad. De todos es sabido que la renta que se paga en la periferia es muchísimo menor que la habría que asumir en una calle comercial, y pondré un ejemplo simulado: mientras en su ubicación actual el alquiler es de 700€/mes, en una céntrica calle comercial podría ser de 3.000€/mes.

Clientes globales, empresas locales


Les contaré un asunto personal: a finales del año pasado me compré un vehículo nuevo. ¿Qué tiene esto de interesante para sacarlo en este blog? se estarán preguntando. No se trata de un acto de vanidad ni soberbia, se lo anticipo. Lo diferente es que adquirí este coche en un concesionario que está a mil y pico kilómetros de mi domicilio y lo hice allí por varias razones: la primera es que la oferta propuesta era de mi interés, y lo segundo es que me dieron todas las facilidades para realizar los trámites oportunos: recibir información del vehículo, gestionar el pago, recibirlo a la puerta de mi domicilio, etc. Vamos, igual que cuando hago la compra por internet en el supermercado que está en la esquina.


¿En qué ando metido?


Creo que los tiempos de crisis no ayudan en nada a la iniciativa dado que todo proyecto futuro está muy condicionado por la incertidumbre que perciba su emprendedor, y en épocas de carestía se percibe mucha. Necesitamos recuperar la confianza, ¡¡qué duda cabe!!, y en ello llevamos ya varios años sin que intuyamos cuándo veremos el final del túnel. Esta incertidumbre forma parte de nuestro contexto actual y con ella tenemos que convivir.

Pero por otro lado está la acuciante necesidad de muchas personas de recuperar una estabilidad económica que perdieron en este dramático trance, solución que en muchos casos pasa por el emprendimiento dada la dificultad para encontrar trabajo por cuenta ajena. ¿Y como compaginamos ambas cosas, esto es, la incertidumbre del momento con la necesidad imperiosa de emprender?

Empresas con fecha de caducidad


Nos tenemos que ir acostumbrando a que cada vez será más difícil que existan "empresas de toda la vida" y prepararnos para cambiar nuestros modelos de negocio cuando los tiempos lo requieran, que cada vez es más pronto. Uno de los grandes cambios de los últimos tiempos es el acortamiento del ciclo de vida de los productos como consecuencia de una frenética actividad innovadora por parte de las organizaciones. Sectores como la electrónica de consumo son un claro ejemplo de ello, pero si echamos la vista a cualquier otro sector observaremos como, de un modo más o menos drástico, los productos de hace 10/15 años casi no tienen cabida en los mercados actuales.

Este cambiante gusto de los clientes por los productos (inducido, insisto, por las industrias más innovadoras) condiciona la supervivencia de las empresas en el tiempo. "O renovarse o morir", sería la frase que mejor resume esta situación. Pues bien, cualquier emprendedor de hoy en día debe asumir este hecho y construir una organización "liviana" capaz de mudar rápidamente cuando las condiciones lo requieran. Es un planteamiento totalmente diferente al del pasado: hasta no hace mucho, cualquier empresario salía al mercado después de adquirir en propiedad los terrenos, locales y maquinarias necesarias para desenvolver su actividad, lo cual suponía elevar el punto muerto de su negocio (momento en el cual los resultados cubren los costes fijos de "arrancada") y condicionaba muchas de las decisiones referidas a cambios estratégicos de la compañía.


Financiar un proyecto empresarial




Imagínense que tienen diez mil euros disponibles para invertir y les dan dos opciones para hacerlo: el primer banco les propone invertir el dinero en un fondo mixto; la segunda entidad les sugiere hacerlo en otro fondo mixto pero les explica que el dinero va a parar en un 50% a renta variable y otro 50% a letras y bonos del Estado. De la parte que se invierte en renta variable, un 33% se invierte en acciones que cotizan en el Eutostoxx50, un 33% en el Nasdaq y el 33% restante en países emergentes. Finalmente les dicen que en el ejercicio pasado este mismo fondo obtuvo una rentabilidad del 3,76% aunque les advierten que rentabilidades pasadas no presuponen rentabilidades futuras. ¿En cuál de los dos fondos pondrían su dinero?


Errores frecuentes al emprender




Hoy hablaré una cuestión que, por simple, casi nadie se propone hacer como paso previo a constituir una empresa: una relación de las tareas cotidianas que es necesario desarrollar para que el negocio funcione correctamente. Les contaré el por qué de su importancia y cuáles son las consecuencias negativas de obviar esta relación.

En mi tarea como consultor me encuentro que muchas empresas no tienen claro cuál es el objetivo de ventas que deben alcanzar, perfectamente cuantificado en base a unos indicios y estimaciones y totalmente prorrateado mes a mes o trimestre a trimestre. Si a esos

Emprender en tiempos de crisis?




Algunas personas por vocación emprendedora y otros muchos por obligación, lo cierto es que ésta es la pregunta que bastante gente tiene en mente: ¿cómo emprender en momentos tan complicados? ¿Cómo tener un mínimo de garantías de éxito, máxime cuando no se cuenta con el apoyo financiero que sí existía antaño? En el post de hoy daré mi opinión sobre cuáles son los cambios más importantes con relación al pasado y cómo abordarlos.

De lo primero que hay que ser consciente es que la eliminación de barreras de entrada en la mayoría de los sectores condujo a una sobresaturación de ofertantes, sea cual sea el producto que comparemos. Y esta mayor competitividad por captar clientes conduce a un menor margen de error en la estrategia de posicionamiento en el mercado. Estamos ante un gran cambio con

Año nuevo, proyecto nuevo

Os he tenido abandonados, lo reconozco. Y me siento molesto por ello. Hace algo más de un mes que me tomé un periodo de reflexión para repasar el camino andado y madurar mis objetivos y proyectos para 2012. Con el año nuevo toca volver a andar, y uno de mis propósitos es retomar la actividad en este blog. Se lo debo a todos esos lectores que puntualmente siguen mis publicaciones, a quienes pido mis más sinceras disculpas por al abandono temporal al que les sometí.

A partir del lunes habrá artículos nuevos y también... ¡¡un nuevo proyecto!! Confío que este 2012 sea una año tremendamente ilusionante para mí y para todos los que me leen.

Un fuerte abrazo