Reflexión nº 2.- el qué y el cómo
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El último día dediqué el post a remarcar la importancia de construir organizaciones empresariales cohesionadas en torno a unos valores. Los problemas de gestión de personal se minimizan muchísimo si todo el mundo está más o menos alineado con unos principios generales, por lo que es vital tener esto presente a la hora de seleccionar personal.Esta segunda reflexión que nace en torno a la historia titulada “Y Pepe mandó pasar al siguiente candidato” tiene como objetivo que usted reflexione sobre cómo abordar un proceso de selección.
Por mi experiencia personal, la mayoría de los procesos se abordan teniendo muy claro el “qué” esperamos de nuestro nuevo empleado, esto es, “qué” objetivos tiene que cumplir en su nuevo puesto. Contratamos a las personas para hacer algo, por lo que no es de extrañar que tengamos bastante claro ese cometido. Lo que ya no nos preocupa tanto es el “cómo” lo va a conseguir, y de hecho pocas entrevistas de trabajo se plantean con la intencionalidad de dar respuesta a esta cuestión. A ver si les suena esta frase: “queremos que consigas tal resultado; el cómo lo vayas a lograr, no nos importa”.









