Reflexión nº 2.- el qué y el cómo

El último día dediqué el post a remarcar la importancia de construir organizaciones empresariales cohesionadas en torno a unos valores. Los problemas de gestión de personal se minimizan muchísimo si todo el mundo está más o menos alineado con unos principios generales, por lo que es vital tener esto presente a la hora de seleccionar personal.

Esta segunda reflexión que nace en torno a la historia titulada “Y Pepe mandó pasar al siguiente candidato” tiene como objetivo que usted reflexione sobre cómo abordar un proceso de selección.

Por mi experiencia personal, la mayoría de los procesos se abordan teniendo muy claro el “qué” esperamos de nuestro nuevo empleado, esto es, “qué” objetivos tiene que cumplir en su nuevo puesto. Contratamos a las personas para hacer algo, por lo que no es de extrañar que tengamos bastante claro ese cometido. Lo que ya no nos preocupa tanto es el “cómo” lo va a conseguir, y de hecho pocas entrevistas de trabajo se plantean con la intencionalidad de dar respuesta a esta cuestión. A ver si les suena esta frase: “queremos que consigas tal resultado; el cómo lo vayas a lograr, no nos importa”.

Reflexión nº 1.- La cohesión

Tal y como había prometido, en este post y en los sucesivos haré una serie de disertaciones nacidas de la historia que les conté la semana pasada (Y Pepe mandó pasar al siguiente candidato). La primera de ellas se remonta al mismo origen de cualquier organización empresarial: la cohesión interna como punto de partida para construir un proyecto sólido.

Antes de entrar en el concepto “empresa”, pensemos un poco en el concepto “persona” y en las relaciones que mantenemos con nuestros similares. Pensemos en nuestros amigos: ¿qué es lo que hace que sean los que son y no otros diferentes? La razón por la que nacen las relaciones personales puede ser múltiple: por cercanía geográfica (tenemos amigos que conocimos en nuestro barrio, en nuestro edificio, de nuestro pueblo…), por afinidad en los hobbies (tenemos amigos que nacieron porque compartimos una afición

Y Pépe mandó pasar al siguiente candidato

José Salsaparrilla (Pepe para los amigos) es el socio fundador de una pequeña start-up del sector tecnológico que lleva 2 años implantada y que está abriéndose a nuevos mercados. Necesita personal directivo en quien delegar la gestión de las nuevas sedes y en estos momentos se lleva a cabo el proceso de selección.

El candidato, Enrique Luis López de Haro y Díaz de Mandioca, fue director general de una prestigiosa empresa de telecomunicaciones durante casi 15 años y tuvo la desgracia de ser despedido recientemente en el último ERE que ejecutó su compañía. Su despido nada tiene que ver con su gestión, por otro lado, excelente. En su CV atesora el logro de importantes hitos para su empresa y así lo confirman las recomendaciones escritas por sus ex-jefes y colegas de desempeño. Se presenta a la entrevista final después de haber superado la criba curricular previa por parte de una prestigiosa consultora. Lleva en su mano derecha una carpeta con una copia del CV, tal y como le solicitaron.